A VIOLETA NO LE GUSTABAN LAS TETAS

¡No lo sabía, lo juro! lo puedo jurar por todos los dioses; pero que va, algo en mi era tan femenino que me giraba hacia ese lado, un lado tan desconocido como evidente; solo escuchaba a algunas amigas lesbianas que hablaban de la increíble sensación de tocar el cuerpo de una mujer.

— Algún día tendrá que probar, Violeta, eso es ¡brutal!

—No, amiga yo prefiero salvaguardar mi lealtad al sexo opuesto

—Es que no es por salvaguardar al sexo opuesto, no lo sienta como una traición, siéntalo como ellos lo sienten

—¿Cómo así? ¿de qué habla? ¿cómo sienten ellos acaso?

—Viole, usted lo debe sentir ¡como ellos lo sienten! como si hubieran ganado un gran premio, el más exquisito de todos los pecados… el cuerpo femenino.

Yo continuaba sin entender las palabras que Zoe, mi prima mayor me había acabado de explicar; ella con un gusto acérrimo por las mujeres desde su infancia, me hablaba de sus experiencias sexuales con las féminas, yo siempre la escuchaba, nunca la juzgaba, pero siempre me sentía incómoda cuando comenzaba a describir pequeños detalles de sus encuentros sexuales, yo no entendía cómo una mujer se sentía atraída por unos labios carnosos, un delicado cuello, unos pezones erizados, unas caderas anchas o una vagina húmeda y caliente. Sinceramente yo no le encontraba gusto ni sentido.

Esa  noche me quedaron retumbando en la cabeza una y otra vez las palabras de mi prima. Yo estaba  tan inclinada hacia el sexo masculino que de solo pensar en su miembro erecto, mi boca se llenaba de saliva y mis labios comenzaban a palpitar, como pidiendo que fueran penetrados, pero un día la vi y por primera vez no podía dejar de mirar a una mujer, no era una mirada hacia la crítica o la vanidad como siempre en las mujeres; ésta era una mirada de deseo, de lujuria, de apetito.

Hace algunos años la conocí en una excursión de quinceañeras; ella… la pienso y aún genera en mí ese sentimiento de alegría, nerviosismo y deseo ingobernable. Para aquel tiempo hace unos 15 años ella era una mujer callada, tímida, algo asolapada, ´cualidades´ que hacían que sobresaliera entre tantas hormonas alborotadas de la juventud, esos estrógenos que caracterizan a las mujeres a ésta edad.  Yo la seguía con la mirada, la perseguía,  la observaba, la acechaba, ella despertaba en mí una codicia sexual tan fuerte e incontrolable que se convirtió en mi presa.

Después de varios intentos por acercarme a ella, logré que confiara en mi ¡yo y mi simpatía! entre chistes flojos y una impecable sonrisa ella logró ver en mí alguien en quien confiar, pero yo vi otras cualidades físicas que me eran atractivas y que nunca se me habían manifestado, quizás guardadas muy en el fondo de mi subconsciente estaban.

En una de las noches decidimos tomar una botella de Vodka del barato, comer un paquete de chocolatinas MilkyWay y un tarro de papas Pringles, esto hizo de cena ¨romántica¨, pero la cena introductoria sería otra. Comenzamos a poner Reggae; entre cantos y largas copas de Vodka, la noche se fue calentando y las historias parecían no acabar.

Hablamos de todo un poco desde el fastidio que teníamos por diferentes materias del colegio, problemas con los padres y mi más temido y esperado tema… experiencias sexuales. Resultaba que las dos aún a los 15 éramos vírgenes, nunca habíamos tenido novio, pero si muchos sueños mojados, dedos juguetones y muchos videos pornos vistos. Los tragos largos continuaban y nuestros neurotransmisores comenzaron a alterarse, mientras la escuchaba se me hacía más atractiva, más misteriosa, más provocativa.

Yo en mi interior sabía que no me gustaban las mujeres, pero esta experiencia sexual cambiaría mi vida para siempre. Yo la quería toda mía, el impulso se me hizo insoportable, quería besarla, quería acariciarla, quería descubrirla y descubrir-me-.

Ella lo sabía:

Carla: ¿Me quieres besar cierto?

Violeta: ¿Se me nota tanto?

Carla: Bastante, pero... tú qué ves?

Violeta: ¿Qué veo de qué?

Carla: ¿Tú qué ves cuando me ves?

Violeta: Te veo toda mía, sin equivocarme.

Creo que yo no me equivocaba, inmediatamente se lanza hacia mi, ella, la misma niña mojigata que yo creí al principio me comienza a besar con decidida pasión, vigor y demencia.

Muy rápida y muy coqueta se lanzó a mí, metiendo su mano ligeramente a mi pantalón y comenzando a tocar la vulva, ¡sabía el punto exacto! donde yo comenzaba a delirar, conocía tan bien la vagina que de inmediato supe que era una profesional.

Abrumada pero excitada comencé a corresponder con movimientos, mi cadera iba y venía en un solo compás, el compás de sus dedos; ella intentaba meterme los dedos, pero yo me retiraba un poco, mi única neurona que funcionaba en aquel momento sabía que una mujer no me podía quitar la virginidad, pero sí darme una primera introducción.

Era tan abrumador aquel ataque sorpresivo que me hizo perder por completo el control, pero más bien era que ella me tenía bajo su control, sus besos eran fuertes, pesados, mojados y yo tan… normal o tal vez tan… virginal, que me convertí en su sumisa por completo. Ella continuaba besándome, me metia su lengua húmeda por toda mi garganta, una de sus manos me pellizcaba los pezones y la otra dentro de mi vagina iba y venía en círculos violentos, yo, por mi parte correspondía a sus besos, mis manos en sus nalgas redondas, fuertes como de deportista, se movían acariciandola intentando desgarrarle el pantalón.

De imprevisto se para y me dice:

— Cambia la música, te voy a hacer un striptease, ¡prepárate!

Yo me quedo atónita sin entender la situación, para qué quería hacerme un striptease si ya me tenía plenamente caliente, pero yo este show no me lo perdería, así que me preparé para una premier nunca antes vista. A mi corta edad había apreciado muchos vídeos porno, pero esto no se le parecía a ninguno, o tal vez era porque por primera vez sentía que lo estaba viviendo. Ella escoge la canción I´m Too Sexy, yo suelto una carcajada, pero ella comienza su juego, deja ir sus caderas de un lado a otro lentamente, se acaricia los senos, juega con su pelo, se mete los dedos a la boca, los chupa y de nuevo introduce la mano a su pantalón, me mira ferozmente y sé que ahora el rol de la presa lo estoy haciendo yo.

Las prendas van cayendo, y yo comienzo a ver su blanca y deliciosa piel, aparecen sus pezones rosados, sus manos bajan masturbándolos y continúan tocando suavemente su delgada cintura, ahora sus pulgares se meten en su tanga de encaje y las comienza a bajar lentamente, yo… simplemente intento respirar, es tanto el calor que ruboriza mis mejillas, se sube a mi cabeza, no me permite pensar, yo solo quiero actuar y calmar este sofoco en mi entrepierna.

Me paro de inmediato y la beso desbordadamente, la tumbo a la cama y comienzo a bajar buscando su vagina y justo ahí esta, totalmente depilada, rosada y estrecha como recien desempacada para mi, yo me hundí en un profundo beso de dónde no hubo retorno; cual si fuera una honda pecera, tomé y absorbí todo su centro líquido, ella gritaba al punto de ensordecer mis tímpanos, eso la hacía vibrar más; yo una simple virginal que tan sólo había dado unos cuantos besos mal hechos, de esos que se dan en ´las minitecas´ o baños de colegios, estaba sintiendo el vibrar del verdadero placer, yo sólo pensaba:

— Este era el sexo del que tanto hablaban, ese que te hace palpitar no sólo la entrepierna, también te hace perder la mente y el control a causa de tanto estallido de átomos, organismos tan perfectos que lo único que harán en mí... es seguirla buscando.

Penelope S...


¿Quieres más? continúa leyendo...


¿Quieres aún más? Recibe las historias más candentes justo en tu correo 🔥😍



Deja una respuesta

RECIENTES

UN ORGASMO AL DÍA ¡QUÉ LINDO SERÍA!

UN ORGASMO AL DÍA ¡QUÉ LINDO SERÍA!

por Paula Grajales en marzo 19, 2020

¡Eres responsable de tus orgasmos! Por eso hoy te...

Guía Definitiva para Saber cómo Elegir mi Primer Vibrador

Guía Definitiva para Saber cómo Elegir mi Primer Vibrador

por Paula Grajales en febrero 27, 2020

Si estás pensando en comprar tu primer amorcito, tienes...

6 JUEGOS EN PAREJA PARA MANTENER LA PASIÓN

6 JUEGOS EN PAREJA PARA MANTENER LA PASIÓN

por Paula Grajales en febrero 03, 2020

No dejes que la monotonía arruine tu vida sexual...

TECH LADY, MUJERES TRABAJANDO EN TECNOLOGÍA

TECH LADY, MUJERES TRABAJANDO EN TECNOLOGÍA

por Paula Grajales en enero 15, 2020

¿Has oído hablar en los últimos años sobre TechLady?...

DESCUBRE EL MARAVILLOSO MUNDO DE LOS JUGUETITOS 🔥🤓

Volver arriba